Samantha y Raúl llegaron temprano a Cenote Escondido para hacer una sesión Trash the Dress usando parte de los atuendos de su boda. Comenzamos en un pequeño muelle de madera que encontramos junto al agua, aprovechando la tranquilidad de la mañana y la vista abierta del cenote.
Desde ahí fuimos recorriendo el lugar poco a poco. Hicimos algunas fotografías junto al agua y después nos adentramos entre la vegetación, buscando espacios donde la luz se sintiera más suave y el entorno pudiera formar parte de la historia.
Ellos tenían mucha confianza en mi trabajo y eso hizo que todo fluyera de una manera muy sencilla. Estaban dispuestos a probar ideas, caminar, entrar al agua y disfrutar la experiencia sin preocuparse demasiado por el vestido o el traje. La sesión terminó siendo una mezcla de calma, aventura y muchas risas.
Antes de terminar, me habían contado que también les hacía mucha ilusión tener algunas fotografías bonitas junto al mar. Por eso los llevé a un lugar cercano donde pudimos hacer una última parte de la sesión, esta vez con un ambiente completamente distinto. Fue una manera muy especial de cerrar la mañana y darles también ese recuerdo que tanto querían.