La mañana de Nataly y Guillermo comenzó cerca de las 6:30, con un Trash the Dress al amanecer en Playa Mezcalitos, Cozumel. Llegamos esperando encontrar la luz suave de las primeras horas del día, pero la naturaleza tenía otros planes: había mucho viento, el mar estaba bastante agitado y las nubes cambiaban el paisaje a cada momento.
Nataly y Guillermo llegaron usando sus atuendos de boda y con toda la disposición de disfrutar la experiencia. Ella es muy extrovertida y él mucho más reservado, pero juntos tienen una conexión muy bonita. Se sienten cómodos, se hacen reír y transmiten una tranquilidad que se nota incluso cuando las condiciones alrededor no son sencillas.
La sesión fue una mezcla de aventura y romanticismo. El viento movía constantemente el vestido, las olas llegaban con fuerza y cada fotografía requería estar atentos al mar y a los cambios del clima. Durante unos instantes, el cielo se abrió y apareció una luz hermosa que transformó por completo el paisaje. Duró muy poco, pero fue suficiente para regalarnos algunas de las imágenes más especiales de la mañana. Después, el cielo volvió a cubrirse y la sesión continuó con una atmósfera mucho más intensa.
Nataly y Guillermo confiaron en el proceso y nunca dejaron que el clima les quitara las ganas de disfrutar. Entraron al agua, caminaron por la playa y se dejaron sorprender por todo lo que Mezcalitos iba ofreciendo. Su actitud terminó siendo una parte fundamental de las fotografías.
Hacer un Trash the Dress en Cozumel también significa aceptar que la naturaleza no siempre se comportará como imaginamos. A veces habrá viento, nubes o un mar más fuerte de lo esperado, pero esas condiciones también pueden crear imágenes imposibles de planear.
Playa Mezcalitos es uno de esos espacios que vale la pena descubrir con pocas expectativas y mucha apertura. Cuando una pareja confía, se deja llevar y decide vivir la experiencia tal como llega, incluso una mañana complicada puede convertirse en algo realmente hermoso.